KNIGHTFALL

Profecías de Juan de Jerusalén, fundador de los Templarios

Desde su fundación, los Templarios han estado rodeados de un aura de misterio que perdura hasta nuestros días. Miles de teorías conspirativas han circulado acerca de ellos. Pero ahora, una figura relativamente desconocida en su historia ha surgido para agregar aún más misterios a la leyenda. Se trata de Juan de Jerusalén, uno de los ocho caballeros que fundaron la orden, en 1118.

Se dice que Juan de Jerusalén era un médico y astrólogo, una especie de santo que “sabía leer y escuchar el cielo”, que solía retirarse al desierto para rezar y meditar, y que estaba en la frontera entre la tierra y el cielo. Juan de Jerusalén tenía facultades adivinatorias y dejó una serie de profecías en un libro secreto del que se hicieron siete copias. Dichos ejemplares fueron entregados al Gran Maestre de la Orden, quien a su vez los remitió a Bernardo de Clairvaux. Aparentemente, uno habría sido llevado a Roma, y todavía se encuentra en los archivos vaticanos.  Se supone que otro llegó hasta Nostradamus, a quien habría influenciado en su pensamiento. 

Durante la Segunda Guerra Mundial, algunas copias fueron halladas por las SS, en una sinagoga de Varsovia. Con la entrada de los rusos en Berlín, volvieron a desaparecer, hasta que fueron redescubiertas en los archivos secretos de la KGB por el profesor M. Galvieski. La primera edición para todo el público se imprimió en Francia, en 1994. Las profecías son tan actuales que resulta casi increíble. Todas ellas comienzas con la frase “Cuando empiece el año 1000 que sigue al año 1000...”, y están llenas de referencias a la modernidad, a la inmigración, las drogas, la contaminación, la tecnología y el dominio de los medios en el mundo entero.


Fuente: tispain.com

Imágenes: Shutterstock